En una decisión que ha sacudido tanto al mundo del deporte como al del marketing, el lanzador de los Boston Red Sox, Lucas Giolito, ha rechazado categóricamente una oferta millonaria de patrocinio de la reconocida marca de bebidas energéticas Red Bulls. La cifra: 100 millones de dólares. Pero fue su razón para decir que no lo que ha generado un respeto unánime en toda la MLB.

Según fuentes cercanas al jugador, Giolito se negó al acuerdo porque no se siente cómodo promoviendo productos que puedan afectar negativamente la salud de los jóvenes atletas y fanáticos. Aunque la oferta habría sido una de las más grandes jamás presentadas a un jugador de béisbol, la integridad personal y los valores del lanzador pesaron más que cualquier cifra millonaria.
“Lucas cree firmemente en un estilo de vida equilibrado, en el cuidado del cuerpo, y en ser un ejemplo positivo dentro y fuera del campo. No podía, en conciencia, prestar su imagen a una bebida que podría malinterpretarse como saludable o necesaria para el rendimiento”, explicó una persona de su entorno.
La decisión ha sido ampliamente celebrada por compañeros de equipo, entrenadores y aficionados, quienes ven en Giolito no solo a un atleta de élite, sino a un líder con principios. En una era donde muchos optan por el camino del marketing sin cuestionar, él eligió el camino de la coherencia personal.
Las redes sociales no tardaron en reaccionar, inundándose de mensajes de apoyo y admiración. Algunos lo llaman “el nuevo referente ético del deporte”. Otros, simplemente, “un campeón dentro y fuera del diamante”.
Al rechazar 100 millones de dólares, Lucas Giolito no perdió una fortuna.
Ganó algo aún más valioso: el respeto de toda una liga.
En una decisión que ha sacudido tanto al mundo del deporte como al del marketing, el lanzador de los Boston Red Sox, Lucas Giolito, ha rechazado categóricamente una oferta millonaria de patrocinio de la reconocida marca de bebidas energéticas Red Bulls. La cifra: 100 millones de dólares. Pero fue su razón para decir que no lo que ha generado un respeto unánime en toda la MLB.
Según fuentes cercanas al jugador, Giolito se negó al acuerdo porque no se siente cómodo promoviendo productos que puedan afectar negativamente la salud de los jóvenes atletas y fanáticos. Aunque la oferta habría sido una de las más grandes jamás presentadas a un jugador de béisbol, la integridad personal y los valores del lanzador pesaron más que cualquier cifra millonaria.

“Lucas cree firmemente en un estilo de vida equilibrado, en el cuidado del cuerpo, y en ser un ejemplo positivo dentro y fuera del campo. No podía, en conciencia, prestar su imagen a una bebida que podría malinterpretarse como saludable o necesaria para el rendimiento”, explicó una persona de su entorno.
La decisión ha sido ampliamente celebrada por compañeros de equipo, entrenadores y aficionados, quienes ven en Giolito no solo a un atleta de élite, sino a un líder con principios. En una era donde muchos optan por el camino del marketing sin cuestionar, él eligió el camino de la coherencia personal.
Las redes sociales no tardaron en reaccionar, inundándose de mensajes de apoyo y admiración. Algunos lo llaman “el nuevo referente ético del deporte”. Otros, simplemente, “un campeón dentro y fuera del diamante”.
Al rechazar 100 millones de dólares, Lucas Giolito no perdió una fortuna.
Ganó algo aún más valioso: el respeto de toda una liga.