Una tormenta de indignación ha estallado en San Francisco luego de que Rafael Devers, la estrella adquirida recientemente por los Giants, se viera envuelto en una controvertida celebración que muchos interpretaron como una falta de respeto al equipo y a sus fanáticos. En cuestión de horas, las redes sociales se llenaron de mensajes exigiendo que Devers sea devuelto a los Medias Rojas de Boston, acusándolo de no tener ningún compromiso real con la franquicia.
El incidente ocurrió después del partido más reciente, cuando las cámaras captaron a Devers riéndose en el dugout mientras hacía gestos con las manos simulando contar dinero. Según varios testigos y expertos en lectura de labios, el dominicano habría dicho algo como: “Yo vine aquí por la plata, no por otra cosa.”
Las reacciones no se hicieron esperar. Fanáticos de los Giants expresaron su furia en masa, considerando que las acciones de Devers eran una clara señal de que no tenía interés genuino en el éxito del equipo.
“Es una vergüenza. No queremos jugadores que solo estén aquí por el cheque,” escribió un aficionado en Twitter. Otro comentó: “Si no quiere jugar con el corazón, que se regrese a Fenway ahora mismo.”
La situación empeoró cuando Devers fue consultado en la conferencia de prensa posterior al partido. Lejos de suavizar las tensiones, su respuesta resultó aún más provocadora para muchos:
“Hice lo que tenía que hacer por mi familia. Esto es un negocio. Vine aquí por lo que merezco.”
Aunque su declaración no confirma explícitamente las intenciones detrás de su firma con los Giants, para gran parte de la afición fue la gota que rebalsó el vaso. Las críticas se multiplicaron, y algunos incluso comenzaron a devolver camisetas con su nombre en las tiendas oficiales.
Dentro del club, fuentes cercanas aseguran que la directiva está “seriamente preocupada” por la magnitud de la reacción del público. A puertas cerradas, se discute si Devers debería emitir una disculpa pública o si se tomarán medidas internas para manejar el escándalo.

Mientras tanto, desde Boston, los fanáticos de los Medias Rojas no han permanecido indiferentes. Algunos ya sueñan con un regreso anticipado: “Nunca debió irse. Devers es parte del alma de Fenway, no de una franquicia que no lo entiende,” escribió un seguidor en Facebook.
Por ahora, Rafael Devers sigue siendo parte de los Giants, pero la fractura con los fanáticos parece profunda. Lo que debía ser una nueva era para el dominicano en San Francisco se ha convertido en una crisis de credibilidad. Y en el corazón de la Bahía, los seguidores exigen algo más que talento: quieren compromiso, pasión y respeto por la camiseta.